La hiperactividad, también llamado déficit de atención, se considera un trastorno de la conducta que conlleva entra otras cosas:
• La falta de atención del niño a lo que se le dice.
• Fácil dispersión ante estímulos ajenos ante una situación dada.
• Dificultad de seguir instrucciones dadas.
• Dificultad de estar sentado cuando la situación lo requiere.
• A menudo habla excesivamente, verborrea.
• A menudo no escucha lo que se le dice…
¿Cómo es una escritura de un niño con hiperactividad?

Los rasgos gráficos más comunes son:
• Las letras suele ser bastante irregulares, es decir, unas son más grandes que otras).
• El tamaño de la letra en la zona superior suele ser bastante grande (aunque no siempre).
• Ni letras, ni márgenes ni páginas guardan ningún tipo de orden.
• Los renglones descienden o asciende.
• Los óvalos suelen ser muy grandes, con respecto a otras vocales.
• Tachan y corrigen mucho…
Por consiguiente, la letra de un hiperactivo es bastante complicada de leer y de entender; de ahí que en muchos cosos baje su rendimiento, pues, se les baja la nota –porque el profesor, simplemente, no puede leer el texto que el alumno le ha escrito en un examen o porque el cuaderno está desorganizado, lleno de tachaduras y de borrones. Además, de la dispersión que muestran antes cualquier estimulo, hace que el rendimiento escolar sea mucho más bajo de lo que potencialmente tienen estos alumnos.